domingo, 20 de septiembre de 2015

Entrevista a Patricia Pietrafesa (14/08/15)

Patricia Pietrafesa es una de los principales referentes de la escena punk local. Editora del fanzine Resistencia, registro fundamental de la cultura de los 80. Actualmente toca en Kumbia Queers (http://kumbiaqueers.bandcamp.com/album/canta-y-no-llores) y anteriormente fue bajista en Cadaveres de Niños y Sentimiento Incontrolable.


NH: Arranca por donde a vos te parezca...

PP: Yo me involucre en lo que se llamaba acá movimiento Punk en el 83/84. Pero acá ya existía casi paralelamente a lo de Inglaterra, desde el 78 había Punk en la Argentina.
Eran pocos los que había, estaban muy dispersos, además,  los que se identificaban como punks, aparte la dictadura estaba a pleno. Yo empecé a involucrarme en el traspaso a la democracia, que es un momento re interesante. Justamente es un momento donde se quiebran un montón de cosas y justamente en ese quiebre (destape le decían en España al cambio de la dictadura a la democracia) la gente se quiere expresar y hacer todo lo que no se podía hacer antes. Era un momento re interesante para que surja más gente alineada con eso, con el ser distinto, indistintamente de la manifestación que haya en el ambiente.

NH: Y qué opinas del paso del punk social al punk mas “cabeza” de Flema?

PP: Eso viene mucho después… eso es a finales de los 80. En principio creo que el punk local es muy atacado por los medios, en la revista Humor y en la Pelo, por ejemplo. Donde criticaban a los punks de acá por haber copiado un movimiento de afuera cuando las condiciones eran ideales para un movimiento que quería subvertir todo. Acá había dictadura, que mas queras que un movimiento que quiera romperlo todo? Incluso al caer la dictadura y recomenzar la democracia sigue siendo complicado andar en la calle por la policía. Si bien había cambiado el gobierno, la policía y las fuerzas eran las mismas de la dictadura. Y si o si entonces por más que tu visión sea más política, más nihilista o más individualista, más The Clash o más Pistols, siempre terminabas en un calabozo. La represión era algo que siempre te traspasaba. Eso te daba una conciencia y una politización porque era un tema candente. Ahora para finales del 89 88, ahí si va cambiando cuando aparecen Flema, Attaque. No sabria decirte el quiebre puntual

NH: Yo había pensado marcarlo en Invasión 88…

PP: Si, justamente, el documental que estoy haciendo habla de la transición de la dictadura a la democracia y un final que es invasión 88. Termina una etapa dentro del punk  que coincide con un momento histórico, final de gobierno de Alfonsín, descontrol total económico, los carapintadas. Eso lo explican muy bien en Gente Que No. Uno de los escritores de ese libro, por ejemplo, es un economista de La Nación fanático del punk que contextualiza muy bien. Pero, en la parte del punk había muchas manifestaciones, había heavies, había skins, había darks. Todos pequeños grupos pero que se movían en un circuito underground. La salida de Invasión nuclea muchas bandas que ya ni siquiera existían con otras que si. Yo soy critica del disco, no lo veo como una representación de lo que sucedía en el momento, pero históricamente quedo. A partir de entonces hay como una mini explosión, no te digo mediática, pero aparece mucha gente nueva en el circuito y ahí ya empiezan a aparecer estas bandas: Dos Minutos, Flema, Attaque. Attaque la pega y empieza otra visión del punk. Un poco más comercial o local si se quiere. Con un montón de clichés, el alcohol, el futbol. Cosas que antes no se asociaban al punk en la argentina y comienzan a asociarse.  Pero bueno, tampoco soy socióloga para decirte por que
NH: A mí también lo que me interesaba es ese problema de los movimientos contra culturales del siglo XX y es que en algún momento terminan absorbidos por el sistema que critican. Y a su vez eso les permite seguir hasta nuestros días…
PP: Para mí eso pasa desde raíz. Está en la raíz de un pretendido movimiento de generarse a sí mismo. Creo que el punk es una herramienta individual, si bien en cierta forma a lo largo del tiempo se vio absorbido y se hizo un estilo de música, una forma de vestirse. Los principios siguen siendo una idea, no sé si decirte filosófica, pero que permanece, como el situacionismo, el individualismo. Además, para mi, te provee de herramientas para rebelarte. Creo que aun hoy sigue siendo un buen punto para empezar a cuestionarse un montón de cosas. En qué momento se transforma? No hay un momento exacto. Si vos ves un poco internacionalmente, que eso es lo que estaba buenísimo del punk pre internet es que inmediatamente se armo como una comunidad punk internacional, sostenida a base de correos. Todos los punks se escribían con otros alrededor del mundo y se armo como una cadena de contra información sostenida por correo y a su vez creo que otro logro del punk es el impulso que le dio a la producción independiente que fue increíble. Ese auge termino hasta creando compañías en Estados Unidos con una forma de ser comercial diferente, ser “independiente”. Hace veinticinco años ser independiente no era una forma de comercio sino que era una forma de rebelarse, y ahora es una forma de comercio, que se yo. Se hizo más un logo comercial el ser independiente o alternativo y me parece que al principio del punk era una idea que había que poner en práctica. En todos los países donde hubo punk rock, de Oriente, Europa del Este, Estados Unidos, Inglaterra, acá, todos pusieron en práctica el hacer tus propias cosas, indistintamente de la visión que tengan. Después, mas allá de que haya sido absorbido, como todo, por el sistema a nivel de que pueden ponerte una etiqueta y venderte, bueno sí, eso sí.  Pero eso no le quita todo lo que aporto y sigue aportando al día de hoy. Y a su vez eso hace que lo puedas consumir, hay como 40 años de música increíble, sellos, libros, del punk que llegan gracias a eso. Aparte, otra cosa que tuvo muy interesante es que muchos artistas o gente se dedico a otras cosas se fueron atravesadas por  el punk y les dejo un estigma re bueno a directores, escritores, gente en la moda. Y creo que eso en cierta forma se transmitió, un punto de vista crítico y cuestionador. Aparte la música que es lo más zarpado (Risas) el aspecto, el arte. Antes de empezar la entrevista hablábamos de Crass, bueno,  Gee Vaucher y todo el arte de Crass es fantástico. Hay mucha obra y toda se refiere al cuestionamiento, no pierde merito. Porque también es una idea viva, porque haya pasado el tiempo no quiere decir que no existe más. Creo que depende de personalidades y gustos.

NH: Si, la cuestión de lo distinto, creo que en parte por eso es que elegimos hacer el trabajo sobre esto

PP: Si, está muy piola la idea. La difusión es fundamental, por ejemplo, con otras personas hacemos todos los años una Feria del Libro Punk. Para mi pasar de hacer fanzines a tener una editorial es re groso. A mí me gusta rescatar cosas que no estaban en las revistas ni los diarios pero no solo como algo que se vincula al pasado. Por ahí no en las mismas cosas pero definitivamente los mismos puntos de vista siguen vivos y están atravesados por otras cosas. No ser los viudos del Punk Rock sino seguir atravesados por ese espíritu de amor a la libertad y al cuestionar. Una cosa es que se acumulen varios hechos históricos anteriores y que te interese conocerlos, porque aparte se conocen muchas cosas más de bandas extranjeras que de acá, está muy bueno reconstruir. Últimamente se fueron editando muchas cosas, eso te sirve.

NH: Lo que más se me complica es marcar una fecha donde termine el movimiento…


PP: Como terminar?! Mira todo lo que hablamos de cómo no termino!! (Risas) Para mi muere en el 88, para mí, personalmente. Yo me desvincule ideológicamente de alguna cosas en el 88, por eso digo que es hasta ahí pero al contrario, en el 88 se populariza, justamente por las bandas que dijimos antes y al principio de los 90 surge la corriente hardcore, una música más rápida y con un cambio de look y vestimenta. Que surge en Estados Unidos como respuesta al look sobre cargado que se había dado en Europa, la respuesta en Estados Unidos es que se puede ir vestido común pero seguir con principios punks, empiezan a hacer sus propios sellos pero empiezan a tener algunas tendencias machistas, son escenas donde lo predominante son los varones y lo mismo empieza a pasar en buenos aires. Son todos varones, son todos pelito corto, vestidos de manera muy distinta al descontrol de la primera camada de punks. En Argentina se da a principio de los 90, ojo, no diría machista, eran todos chicos, eran muy jóvenes. Pero si toma las características que a mi menos me interesaban de la música. El punk era más descontrolado, más salvaje, tenia de todo desde sentirte más involucrado políticamente hasta estar re dado vuelta y no creer nada y romper todo y querer matarte. En cambio el hardcore era más estructurado, mas limpito pelocorto. No sé, a mí personalmente no me gustaba demasiado. El momento político también influye, menemismo y empiezan a llegar muchas cosas, revistas, instrumentos. Los grupos suenan mejor, podes leer sobre bandas nuevas y tendencias nuevas, hay un montón de ejemplos de distintos estilos en la escena y bueno se empieza todo a hacer más amplio. Pero el punk nunca dejo de manifestarse. En Argentina tiene fervientes seguidores. Es como te decía antes, una herramienta de cuestionamiento. Para mí el punk puede tomar diferentes formas, es súper amplio y toma diversas formas y justamente por eso puede seguir existiendo. Al ser un movimiento de cabida tan amplia tenía en si mismo su destrucción, va todo, entendes? Esas son todas las cosas que valen, para mí. La herramienta para decirte hacelo vos mismo como puedas, que va a estar bien. Pero a su vez eso mismo está lleno por todo lo personal de catástrofe que vos tengas, todo eso es punk. El querer autodestruirte porque el mundo es una mierda o el querer involucrarte políticamente. Para mí eso es el eje punk, sino estarías militando en un partido política donde no hubiera quiebres. En el partido político tal vez militas en un lugar, en cambio esto es como algo que uno aplica a su vida y bueno, te atraviesa.


Agradecemos a Patricia por su buena onda y por recibirnos con tanta gentileza en su hogar