Patricia Pietrafesa es una de los principales referentes de la escena punk local. Editora del fanzine Resistencia, registro fundamental de la cultura de los 80. Actualmente toca en Kumbia Queers (http://kumbiaqueers.bandcamp.com/album/canta-y-no-llores) y anteriormente fue bajista en Cadaveres de Niños y Sentimiento Incontrolable.
NH: Arranca por donde a vos te parezca...
NH: Arranca por donde a vos te parezca...
PP:
Yo me involucre en lo que se llamaba acá movimiento Punk en el 83/84. Pero acá
ya existía casi paralelamente a lo de Inglaterra, desde el 78 había Punk en la
Argentina.
Eran pocos los que había, estaban
muy dispersos, además, los que se
identificaban como punks, aparte la dictadura estaba a pleno. Yo empecé a
involucrarme en el traspaso a la democracia, que es un momento re interesante. Justamente
es un momento donde se quiebran un montón de cosas y justamente en ese quiebre
(destape le decían en España al cambio de la dictadura a la democracia) la
gente se quiere expresar y hacer todo lo que no se podía hacer antes. Era un
momento re interesante para que surja más gente alineada con eso, con el ser
distinto, indistintamente de la manifestación que haya en el ambiente.
NH:
Y qué opinas del paso del punk social al punk mas “cabeza” de Flema?
PP:
Eso viene mucho después… eso es a finales de los 80. En principio creo que el
punk local es muy atacado por los medios, en la revista Humor y en la Pelo, por
ejemplo. Donde criticaban a los punks de acá por haber copiado un movimiento de
afuera cuando las condiciones eran ideales para un movimiento que quería subvertir
todo. Acá había dictadura, que mas queras que un movimiento que quiera romperlo
todo? Incluso al caer la dictadura y recomenzar la democracia sigue siendo complicado
andar en la calle por la policía. Si bien había cambiado el gobierno, la policía
y las fuerzas eran las mismas de la dictadura. Y si o si entonces por más que
tu visión sea más política, más nihilista o más individualista, más The Clash o
más Pistols, siempre terminabas en un calabozo. La represión era algo que
siempre te traspasaba. Eso te daba una conciencia y una politización porque era
un tema candente. Ahora para finales del 89 88, ahí si va cambiando cuando
aparecen Flema, Attaque. No sabria decirte el quiebre puntual
NH:
Yo había pensado marcarlo en Invasión 88…
PP:
Si, justamente, el documental que estoy haciendo habla de la transición de la
dictadura a la democracia y un final que es invasión 88. Termina una etapa dentro
del punk que coincide con un momento histórico,
final de gobierno de Alfonsín, descontrol total económico, los carapintadas. Eso
lo explican muy bien en Gente Que No.
Uno de los escritores de ese libro, por ejemplo, es un economista de La Nación fanático del punk que contextualiza
muy bien. Pero, en la parte del punk había muchas manifestaciones, había heavies,
había skins, había darks. Todos pequeños grupos pero que se movían en un
circuito underground. La salida de Invasión
nuclea muchas bandas que ya ni siquiera existían con otras que si. Yo soy
critica del disco, no lo veo como una representación de lo que sucedía en el
momento, pero históricamente quedo. A partir de entonces hay como una mini explosión,
no te digo mediática, pero aparece mucha gente nueva en el circuito y ahí ya
empiezan a aparecer estas bandas: Dos
Minutos, Flema, Attaque. Attaque la pega y empieza otra visión del punk. Un
poco más comercial o local si se quiere. Con un montón de clichés, el alcohol,
el futbol. Cosas que antes no se asociaban al punk en la argentina y comienzan
a asociarse. Pero bueno, tampoco soy socióloga
para decirte por que
NH:
A mí también lo que me interesaba es ese problema de los movimientos contra culturales
del siglo XX y es que en algún momento terminan absorbidos por el sistema que
critican. Y a su vez eso les permite seguir hasta nuestros días…
PP:
Para mí eso pasa desde raíz. Está en la raíz de un pretendido movimiento de
generarse a sí mismo. Creo que el punk es una herramienta individual, si bien
en cierta forma a lo largo del tiempo se vio absorbido y se hizo un estilo de música,
una forma de vestirse. Los principios siguen siendo una idea, no sé si decirte filosófica,
pero que permanece, como el situacionismo, el individualismo. Además, para mi,
te provee de herramientas para rebelarte. Creo que aun hoy sigue siendo un buen
punto para empezar a cuestionarse un montón de cosas. En qué momento se
transforma? No hay un momento exacto. Si vos ves un poco internacionalmente,
que eso es lo que estaba buenísimo del punk pre internet es que inmediatamente
se armo como una comunidad punk internacional, sostenida a base de correos.
Todos los punks se escribían con otros alrededor del mundo y se armo como una
cadena de contra información sostenida por correo y a su vez creo que otro
logro del punk es el impulso que le dio a la producción independiente que fue increíble.
Ese auge termino hasta creando compañías en Estados Unidos con una forma de ser
comercial diferente, ser “independiente”. Hace veinticinco años ser
independiente no era una forma de comercio sino que era una forma de rebelarse,
y ahora es una forma de comercio, que se yo. Se hizo más un logo comercial el
ser independiente o alternativo y me parece que al principio del punk era una
idea que había que poner en práctica. En todos los países donde hubo punk rock,
de Oriente, Europa del Este, Estados Unidos, Inglaterra, acá, todos pusieron en
práctica el hacer tus propias cosas, indistintamente de la visión que tengan. Después,
mas allá de que haya sido absorbido, como todo, por el sistema a nivel de que
pueden ponerte una etiqueta y venderte, bueno sí, eso sí. Pero eso no le quita todo lo que aporto y
sigue aportando al día de hoy. Y a su vez eso hace que lo puedas consumir, hay
como 40 años de música increíble, sellos, libros, del punk que llegan gracias a
eso. Aparte, otra cosa que tuvo muy interesante es que muchos artistas o gente se
dedico a otras cosas se fueron atravesadas por el punk y les dejo un estigma re bueno a
directores, escritores, gente en la moda. Y creo que eso en cierta forma se transmitió,
un punto de vista crítico y cuestionador. Aparte la música que es lo más zarpado
(Risas) el aspecto, el arte. Antes de empezar la entrevista hablábamos de
Crass, bueno, Gee Vaucher y todo el arte
de Crass es fantástico. Hay mucha obra y toda se refiere al cuestionamiento, no
pierde merito. Porque también es una idea viva, porque haya pasado el tiempo no
quiere decir que no existe más. Creo que depende de personalidades y gustos.
NH:
Si, la cuestión de lo distinto, creo que en parte por eso es que elegimos hacer
el trabajo sobre esto
PP:
Si, está muy piola la idea. La difusión es fundamental, por ejemplo, con otras
personas hacemos todos los años una Feria del Libro Punk. Para mi pasar de
hacer fanzines a tener una editorial es re groso. A mí me gusta rescatar cosas
que no estaban en las revistas ni los diarios pero no solo como algo que se vincula
al pasado. Por ahí no en las mismas cosas pero definitivamente los mismos
puntos de vista siguen vivos y están atravesados por otras cosas. No ser los viudos
del Punk Rock sino seguir atravesados por ese espíritu de amor a la libertad y
al cuestionar. Una cosa es que se acumulen varios hechos históricos anteriores
y que te interese conocerlos, porque aparte se conocen muchas cosas más de bandas
extranjeras que de acá, está muy bueno reconstruir. Últimamente se fueron
editando muchas cosas, eso te sirve.
NH:
Lo que más se me complica es marcar una fecha donde termine el movimiento…
PP:
Como terminar?! Mira todo lo que hablamos de cómo no termino!! (Risas) Para mi
muere en el 88, para mí, personalmente. Yo me desvincule ideológicamente de
alguna cosas en el 88, por eso digo que es hasta ahí pero al contrario, en el
88 se populariza, justamente por las bandas que dijimos antes y al principio de
los 90 surge la corriente hardcore, una música más rápida y con un cambio de
look y vestimenta. Que surge en Estados Unidos como respuesta al look sobre
cargado que se había dado en Europa, la respuesta en Estados Unidos es que se
puede ir vestido común pero seguir con principios punks, empiezan a hacer sus
propios sellos pero empiezan a tener algunas tendencias machistas, son escenas
donde lo predominante son los varones y lo mismo empieza a pasar en buenos
aires. Son todos varones, son todos pelito corto, vestidos de manera muy
distinta al descontrol de la primera camada de punks. En Argentina se da a principio
de los 90, ojo, no diría machista, eran todos chicos, eran muy jóvenes. Pero si
toma las características que a mi menos me interesaban de la música. El punk
era más descontrolado, más salvaje, tenia de todo desde sentirte más
involucrado políticamente hasta estar re dado vuelta y no creer nada y romper
todo y querer matarte. En cambio el hardcore era más estructurado, mas limpito
pelocorto. No sé, a mí personalmente no me gustaba demasiado. El momento político
también influye, menemismo y empiezan a llegar muchas cosas, revistas,
instrumentos. Los grupos suenan mejor, podes leer sobre bandas nuevas y
tendencias nuevas, hay un montón de ejemplos de distintos estilos en la escena
y bueno se empieza todo a hacer más amplio. Pero el punk nunca dejo de
manifestarse. En Argentina tiene fervientes seguidores. Es como te decía antes,
una herramienta de cuestionamiento. Para mí el punk puede tomar diferentes
formas, es súper amplio y toma diversas formas y justamente por eso puede
seguir existiendo. Al ser un movimiento de cabida tan amplia tenía en si mismo
su destrucción, va todo, entendes? Esas son todas las cosas que valen, para mí.
La herramienta para decirte hacelo vos mismo como puedas, que va a estar bien.
Pero a su vez eso mismo está lleno por todo lo personal de catástrofe que vos
tengas, todo eso es punk. El querer autodestruirte porque el mundo es una
mierda o el querer involucrarte políticamente. Para mí eso es el eje punk, sino
estarías militando en un partido política donde no hubiera quiebres. En el
partido político tal vez militas en un lugar, en cambio esto es como algo que
uno aplica a su vida y bueno, te atraviesa.
Agradecemos a Patricia por su buena onda y por recibirnos con tanta gentileza en su hogar
Agradecemos a Patricia por su buena onda y por recibirnos con tanta gentileza en su hogar